En marzo comenzará la construcción de una planta en el municipio coruñés de As Somozas, donde la principal compañía gallega de procesamiento de desechos, el Grupo Toysal, incorporará el sistema estadounidense. La nave, cuyo coste será de 61,5 millones de euros y que empleará a 30 personas, eliminará seis toneladas de basuras por hora, y generará 15 megavatios de electricidad, suficientes para suministrar a 15.000 viviendas, según Do. Una segunda planta se construirá en la localidad cordobesa de Belmez para iluminar 42.000 casas andaluzas.
La tecnología genera temperaturas de unos 5.000 grados centígrados sin combustión, es decir, como se calienta una pizza en un microondas. Bajo ese calor extremo la materia se gasifica y, una vez que se limpia de sulfuro, cloruro y otros elementos químicos contaminantes, el 'gas sintético' resultante puede usarse como fuente energética. Si suena a episodio de ciencia ficción, casi lo es. El mecanismo es viable gracias al uso del plasma, un gas ionizado que es considerado el cuarto estado de la materia -además de líquido, sólido y gaseoso-, cuyos usos fueron descubiertos por la NASA.






