
Pero la actualidad del equipo riojano tuvo otro nombre propio a noventa kilómetros de distancia. En Pamplona, Alberto Martín ratificó una intuición que ya suponían muchos aficionados del Naturhouse: el lateral navarro, con contrato por el equipo riojano hasta final de temporada, ve «muy difícil» volver a jugar al balonmano.
La historia de Martín con el Ciudad de Logroño no se escribirá con letras muy brillantes. Llegó del Portland con marchamo de gran jugador y colgará la camiseta sin haber demostrado, por sus problemas físicos, su categoría internacional. La lesión se le produjo la pasada temporada el 12 de octubre, la víspera del partido contra el Granollers. Lo que en principio fueron simples molestias se convirtieron con el paso del tiempo en una rotura del tendón supraespinoso de bastante mal pronóstico. En diciembre del año pasado se supo que Martín debería pasar por el quirófano y que su vuelta al parqué se demoraría entre 6 y 8 meses. El lateral navarro dio por terminado el curso, aunque se confiaba en que pudiera estar recuperado para la pretemporada.
Pero las molestias no cesaron. Y en la última revisión que le practicaron, el pasado mes de noviembre en Barcelona, descubrieron que la cosa no mejoraba: «Sigo teniendo molestias, tantas que me impiden incluso hacer vida normal», explicó ayer Martín en los micrófonos de
La próxima semana, el jugador se reunirá con el club franjivino y con la mutua Asepeyo para intentar buscar una salida a su situación. Martín esperará a esa fecha para tomar una decisión firme, pero todos los pronósticos apuntan a una retirada definitiva del balonmano.







