
Tres de los actores de esta obra, Bernabé Fernández, Eloi Yebra y Críspulo Cabezas, presentaron ayer esta obra en Logroño, adaptada desde el texto original por David Desola y dirigida por Marta Angelat.
En el escenario, seis chicos marginados acaban de echar del aula al último profesor que ha intentado enseñarles algo y esperan a la próxima 'víctima', mientras destrozan ventanas, sillas y mesas de su escuela y se hunden en dramas personales.
«Es una obra con mensaje para la gente joven, teatro social pero sin hacer drama», ha precisado Fernández, que interpreta a 'Mazas', el joven que lidera al resto a base de amenazas, violencia y miedo «y que cree que para que a él no le pisen, tiene que pisar», ha explicado.
En su opinión, en la clase de un instituto que representa esta obra «se desnuda a los jóvenes» y se muestran «sus vías de escape respecto a sus padres, su falta de dinero» aunque «sin crear personajes de buenos y malos».
Los seis personajes de la obra esperan la llegada de un nuevo profesor, que en realidad, «es una metáfora de lo que ellos esperan de la educación, de la cultura o de los medios de información».
Eloi Yebra, que es 'Bomba' en la obra, es la antítesis del anterior personaje, destaca por su inteligencia y pretende que sus compañeros vean «el buen camino» aunque «también explica el conflicto de estos jóvenes» y cómo viven «las mismas cosas que pasaban hace treinta años, aunque no se viesen».
Crítica social
Críspulo Cabezas -que como Yebra es autor de la música de la obra- interpreta a un joven de estética
En su opinión «esta obra no es una crítica sólo a la enseñanza, sino a cómo crece la sociedad actual, con sus problemas y dificultades de comunicación» y «no plantea una solución, hace las preguntas».













