El operador ferroviario confía, aunque en público guarda prudencia, en 'robar' cuota de mercado tanto al avión como al autobús. Las aerolíneas, en especial Iberia, restan importancia a la llegada del tren rápido aunque llevan meses analizando la manera de no perder clientes. La patronal de los autobuses de viajeros (Fenebus) no ha ocultado su malestar por los nuevos AVE (Málaga, Valladolid y Barcelona) y estudia denunciar la condición de «subvencionado» por el Estado de su nuevo competidor.
Renfe iniciará la ruta con 17 frecuencias en cada sentido, un 142% por encima de la actual oferta ferroviaria entre ambas ciudades.






