La información oficial revela también otro dato llamativo. Del total de efectos de comercio 'vivos', entendidos como aquellos compromisos de pago suscritos por particulares o sociedades para adquirir un bien o un servicio a plazos -con la mediación de una entidad financiera que adelanta el dinero-, 145,8 millones vencieron al cierre del pasado ejercicio, si bien esta cifra apenas incrementa en un 1% la del 2006. De esta forma, el volumen de morosidad comercial alcanzó los 409.825 millones de euros, a una media de 2.811 euros por deudor, el 8,7% más que el período anterior. En el caso de las obligaciones no vencidas, su cuantía media se incrementó un 23,1% hasta los 2.244 euros.
Un mal mes
Diciembre fue un mes especialmente malo para estas operaciones, pues el importe de los efectos de comercio impagados creció un 40,1% para un total de 1.253 millones de euros. Por entidades financieras, la proporción entre los compromisos de pago pendientes y aquellos vencidos se redujo el 6,1% en los bancos, mientras en las cajas de ahorro y las cooperativas de crédito aumentó el 10,4% y el 23,8%, respectivamente.
Casi igual de mal fueron las cosas en la estadística de sociedades mercantiles que elabora el INE, pues el número de aquellas que se disolvieron en el 2007 creció un 63,4% hasta alcanzar las 17.872. La última estadística concursal (que registra lo que antes eran quiebras y suspensiones de pagos) revela que cerca de 1.100 empresas se declararon en situación de insolvencia a lo largo del año pasado, con un crecimiento medio del 15% (que se duplicó con creces, hasta el 35%, en noviembre y diciembre).
En cuanto al ritmo de creación de empresas durante el último ejercicio, aquel se redujo un 3,9% al constituirse 141.986 sociedades.






