CRONOLOGÍA
Una vez activado el protocolo y practicadas las pesquisas oportunas, la Consejería confirmó que el centro jarrero carecía de la autorización sanitaria pertinente para realizar una práctica de este tipo en la que intervienen anestésicos o existe una perforación de la barrera dérmica. Un requisito que, según las mismas fuentes, sí que acredita M.S., la médico que intervino a las afectadas, así como el centro que ésta posee en Logroño. Razón ésta por la cual dejaron de realizarse las sesiones de mesoterapia en Haro a partir de agosto aunque la especialista siguió aplicando el tratamiento en la capital riojana.
Los responsables del centro estético han explicado que llevaban seis años cediendo sus instalaciones a la médico implicada, de forma que durante ese tiempo se desarrolló una labor sin la específica autorización sanitaria. «Tanto la clínica estética como la especialista debían saber que este requisito es indispensable», matiza Acitores, al tiempo que aclara que el acta cursada es independiente de la investigación abierta para aclarar las causas técnicas que motivaron el contagio.
La sanción derivada del expediente podrá ser considerada leve, grave o muy grave y, en función de ello, la multa irá hasta los 3.005, 15.025 o 601.012,10 euros.













