
- ¿Cómo van las cosas?
- Bien, contentos, con ganas. El punto del sábado es muy importante.
- El que gane se clasifica.
- Sí, es un punto con premio bueno. Después de tanto trabajo y lucha, merecerá la pena.
- ¿Jugar en Pamplona es un aliciente?
- No, todos lo conocemos por igual. Jugaremos a gusto, eso sí. A ver si se nos da bien el partido. Pero tenemos que ir a muerte.
- El caso es que a usted se le da muy bien Titín.
- De momento parece que sí, pero él, en cualquier momento, te define el partido. No nos fiamos.
- ¿Cargarán contra Laskurain?
- No necesariamente. Tampoco es cuestión de eso. A Titín también se le puede hacer daño adelante, siempre que te la juegues a pelota buena y sin perder la cabeza.
- Ruiz está muy potente. Jugar con él es una gozada.
- Pues sí, así es. Ha estado una semana parado y jugó el lunes en Tolosa con mucho taco y no tuvo necesidad de soltar. No era el día. Tenía bastante con sujetar. Tiene buenas sensaciones y en los dos partidos que restan hay que seguir en esa línea.
- De cero a diez, ¿cómo se ve?
- Un ocho, por ahí. Siempre trabajas para mejorar, no para mantenerte. Estoy jugando bien, pero cada partido es una historia.
- Imagino que como el punto está caro, saldrá un partido duro.
- Seguro. Queremos dejarlo sentenciado el sábado y no tener que jugárnosla en la última jornada. Hay que salir a tope.
- ¿Qué es lo que más le ha sorprendido de este Parejas?
- Quizá las lesiones. Ha habido cambios y cambios en los cambios. Las lesiones han sido notables y hay parejas que se han resentido.
- ¿Se ve en la final?
- A mí me gusta ir paso a paso. Pensar en metas cortas. Ahora sólo pienso en las semifinales. Somos candidatos, sí; para eso somos terceros, pero para mí la final es el sábado.





