La agresión ocurrió a las cinco de la madrugada del 12 de septiembre del 2005, en un local llamado 'Bisnes'. Como consecuencia del cabezazo, la víctima sufrió un traumatismo ocular y fractura de los huesos de la nariz. La sentencia advierte de que le ha quedado como secuela una «deformidad ósea sin alteración de la respiración nasal». Por ello, el condenado deberá pagarle 1.200 euros de indemnización.













