
LAS CLAVES
De ser así, se paliaría en parte -más vale tarde que nunca- una situación de sequía sin precedentes en fechas invernales. Los datos indican que a lo largo de todo este otoño-invierno (desde el mes de septiembre hasta concluido este enero) la Estación Meteorológica de Agoncillo sólo ha recogido un total de 63 litros por metro cuadrado, cuando la media histórica obtenida durante los últimos 30 años es de 155 litros durante este periodo del año. Es decir, ha llovido menos de la mitad de lo habitual.
Los meses donde más se ha notado este desajuste de datos entre lo usual y lo actual son noviembre (donde la media histórica marca 36 litros y este año han caído sólo seis) y en diciembre (con una media de 37 y una última medición de once), aunque, en general, todos los meses de este invierno han resultado menos lluviosos de lo normal.
Las temperaturas, además, han sido inusualmente altas. Por ejemplo, el pasado mes de enero hubo ocho días en los que los termómetros estuvieron por encima de los 14 grados en Logroño, y el pasado miércoles (6 de febrero) se llegó a los 17,6 grados.
Eduardo Román, meteorólogo del Grupo Vocento, ofrecía ayer un pronóstico para la esperanza. Según sus cálculos, la situación atmosférica en La Rioja se hará «inestable» a partir del próximo día 20. Desde ahí hasta finales de mes, «habrá posibilidades de lluvias importantes e incluso alguna nevada entre los 500 y los mil metros».
El Instituto Nacional de Meteorología prevé para hoy en La Rioja intervalos nubosos y bancos de niebla matinales. Los vientos serán del este y sureste flojos o moderados. Las temperaturas mínimas irán en ligero o moderado ascenso, y las máximas sufrirán un ligero descenso. Oscilarán entre 3 y 8 grados en Logroño y entre 2 y 9 en Calahorra.












