
Y eso es lo que hizo ayer, en un acto encuadrado en el IES 'Camino de Santiago' (Escuela de Hostelería) de Santo Domingo de la Calzada, donde Ricardo contó con la ayuda de David Lasheras, alumno de segundo curso de Cocina, que le acompañará en su intento por encaramarse al podium.
El programa del campeonato nacional viene ya impuesto por la organización, que fija un tiempo de cinco horas para que cada concursante elabore y sirva catorce raciones de un primer plato de pescado (salmón noruego), y treinta minutos más para que a la mesa del jurado arrive, en igual número de porciones, un segundo de carne (cordero). El estilo es libre.
«Los platos son obligados, así que, a partir de ahí, hay que jugar con los productos del lugar donde estamos», dice Ricardo, un amante de la despensa de su tierra, que someterá al estricto paladar del jurado unas chuletillas rellenas con lecherillas y mollejas, con un timbal de patata y guarnición de espuma de hongos. En oposición a este plato, el de salmón lo elaborará con vinagreta de aceituna, acompañado de un bizcocho de vino y una sofisticada tempura de rosas.
Jurado de valoración
Los dos platos fueron valorados por un jurado compuesto por la consejera de Turismo, Aránzazu Vallejo; la directora general de Turismo, Mónica Figuerola; el exdirector general de Educación, Juan Antonio Gómez; el director general de Universidades y Formación Permanente, Abel Bayo; los cocineros, Francis Paniego e Íñigo Pérez; los profesores de la Escuela de Hostelería, Iñaki Gómez y Juan Carlos Rubio, y el inspector de Educación, Julio Calvo.
Sin duda, el menú les dejó un muy buen sabor de boca.













