Saltar Menú de navegación
Hemeroteca |
RSS | ed. impresa | Regístrate | 5 diciembre 2008

Mundo

MUNDO
La paz no llega a Dili
La historia de la ex colonia lusa está marcada por la violencia de la ocupación por Indonesia y su proceso de independencia
12.02.08 -

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar    Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorioBorrar    Enviar
La paz no llega a Dili
Alfredo Reinado, Ramos Horta y Gusmao, en el 2006. / EFE
Primero fueron los portugueses, que desembarcaron en la isla de Timor en 1520 y luego la partieron por la mitad para repartírsela en 1860 con los holandeses, quienes controlaban el archipiélago que entonces denominaban Islas Orientales y hoy es Indonesia. En 1942, durante la Segunda Guerra Mundial, la dominación japonesa del sureste asiático se extendió a este apartado rincón del mundo próximo a Australia hasta que el imperio del Sol Naciente fue derrotado en 1945.

Una vez retiradas las tropas niponas, Portugal volvió a hacerse cargo de su antigua colonia hasta que, el 28 de noviembre de 1975, Timor Oriental declaró su independencia. Pero este pequeño país de 14.604 kilómetros cuadrados fue invadido tan sólo nueve días más tarde por Indonesia, que comenzó una brutal ocupación que diezmó la población.

Bajo las órdenes del corrupto dictador Suharto, fallecido el pasado 27 de enero, las tropas indonesias llevaron a cabo un auténtico genocidio que costó la vida a unas 200.000 personas, casi un tercio de la población del país en ese momento. Tras la caída de Suharto en 1998, Timor Oriental celebró el 30 de agosto de 1999 un referéndum patrocinado por la ONU en el que sus habitantes votaron mayoritariamente a favor de la independencia. Un resultado que desató la violencia entre los paramilitares indonesios, quienes, apoyados por el ejército de Yakarta, llevaron a cabo una cruel represión que se cobró 1.400 vidas.

Hasta que las tropas australianas de la Fuerza Internacional se desplegaron en la isla el 20 de septiembre, las milicias y los soldados regulares indonesios sembraron el horror en el país, que vio destruidas sus principales infraestructuras, escuelas e instalaciones eléctricas.

De esta manera tan traumática nació la independencia de la República Democrática de Timor Oriental, declarada oficialmente el 20 de mayo del 2002. Con un PIB per cápita de 800 dólares y hundida en el número 142 en las naciones del mundo, Timor Oriental daba sus primeros pasos hacia la libertad con el objetivo principal de salir de la pobreza que atenaza al 42% de su millón de habitantes.

Para ello, los antiguos líderes del Frente Revolucionario por un Timor Este Independiente se hicieron cargo de un gobierno presidido por Xanana Gusmao y con Mari Alkatiri como primer ministro. En dicho gabinete, el puesto de ministro de Asuntos Exteriores recayó sobre el prestigioso José Ramos Horta, quien en 1996 había ganado el Nobel de la Paz junto al obispo Carlos Belo por su lucha para que Timor Oriental se independizara de Indonesia.

La asonada golpista del 2006 provocó una grave crisis de Gobierno que obligó al primer ministro Alkatiri a dimitir tras enfrentarse a sus compañeros de gabinete. Le sucedió José Ramos Horta, quien fue elegido presidente en los comicios celebrados en mayo del 2007. Pero no ha transcurrido ni un año hasta que el cabecilla rebelde Reinado ha vuelto a desatar la inestabilidad intentando asesinar al Premio Nobel de la Paz. Una paz que no termina de llegar a Timor Oriental.
Opina

* campos obligatorios
Listado de comentarios

Encuesta

¿Piensa reducir sus gastos en las próximas Navidades?

Vocento
SarenetRSS