
El funcionario del Pentágono trabaja en la Agencia de Cooperación de Defensa y Seguridad, que se dedica a vender armas a otros países, según fuentes del Departamento de Defensa. Uno de los acusados es Dongfan 'Greg' Chung, antiguo ingeniero de Boeing que fue empleado de Rockwell International de 1973 a 1996.
El Gobierno chino le ordenó desde 1979 que obtenga información sobre el transbordador espacial y otros aviones y cohetes militares. Los investigadores aseguran que Chung, que nació en China y se convirtió en ciudadano estadounidense, contestó que quería ayudar a la «patria».
Fuentes oficiales estadounidenses informaron de que los acusados en California están implicados en el caso de Chi Mak, un ingeniero de origen chino que fue condenado el pasado mes de mayo por conspirar para exportar a China tecnología de defensa.
El FBI encontró varios cedés con información cifrada en el equipaje de dos parientes de Chi en el aeropuerto de Los Angeles. Durante el juicio, Chi reconoció haber copiado documentos con información sensible de Power Paragon, una empresa contratada por el Departamento de Defensa estadounidense.
En ese momento, los investigadores apuntaron que la información que entregaba a China estaba relacionada con un plan de alto secreto para conseguir que los submarinos estadounidenses no puedan ser detectados. Boeing, que no forma parte de la investigación, ha colaborado en la investigación del caso.













