
El presidente de La Rioja, Pedro Sanz, manifestó que esta nueva instalación pretende servir para «dinamizar el municipio» y «promocionar la zona y los alrededores». Por su parte, el alcalde de Matute, Juan Carlos Puente, se mostró satisfecho por la materialización de este proyecto y puso en relieve las posibilidades que ofrece el entorno para el turismo rural. De igual forma, Juan Carlos Puente deseó que el albergue sirva «para dar a conocer el pueblo».
Precisamente, será el Ayuntamiento de Matute quien se encargue de la gestión del albergue, es decir, de la limpieza, vigilancia y atención cuando esté siendo utilizado. Sin embargo, se está preparando el pliego de condiciones para adjudicar esta gestión mediante concurso público. Aún así, el control de reservas se realizará por medio del Instituto Riojano de la Juventud (IRJ), según aclaró el director del organismo, Javier Merino.
El albergue se ha levantado en el límite meridional del pueblo y se accede a él desde la calle Camino de Ronda, de forma que se suprime cualquier tipo de barrera arquitectónica. La superficie construida es de 300 metros cuadrados, distribuidos en tres plantas y bajo cubierta.
En la planta baja se encuentran las habitaciones y aseos acondicionadas para personas con movilidad reducida, así como los vestíbulos y un cuarto de servicios. En las dos primeras plantas se distribuyen habitaciones, aseos y vestíbulos. La planta bajo cubierta ofrece vistas a todo el entorno del municipio y dispone de salón comedor, cocina y vestíbulo.
Cada planta posee una superficie de 75 metros cuadrados. El albergue dispone de un ascensor para comunicar sus 4 plantas.
Red de albergues
Pedro Sanz recordó en la inauguración del edificio que este albergue juvenil se une a la Red de Albergues Juveniles de La Rioja. A los 14 que ya existen se sumarán este año dos albergues en Ezcaray y Ocón, con 50 plazas en cada uno de ellos.
En el 2007 los albergues riojanos registraron un total de 13.257 pernoctaciones y 3.981 usuarios, de los que casi 2.000 eran personas menores de 30 años. Los grupos que utilizan este tipo de instalaciones son, en su mayor parte, entidades prestadoras de servicios a la juventud, asociaciones, grupos con carné de alberguista o participantes en actividades promovidas por el IRJ.





