Para ello, algunos coches patrulla de la Guardia Civil llevan instalado un sistema de lectura de matrículas que consiste en una microcámara conectada a un ordenador en cuyo disco duro se halla una base de datos, que es actualizada diariamente, con información facilitada por la Unión Española de Entidades Aseguradoras (UNESPA).
Cuando el coche patrulla se cruza con cualquier vehículo, en la pantalla del ordenador los agentes podrán comprobar si éste lleva o no el seguro obligatorio. En este último caso en la pantalla aparece en grandes letras el mensaje «carece de seguro obligatorio».
Los agentes pueden entonces dar el alto al vehículo y comprobar si, en efecto, el conductor no es capaz de aportar la documentación obligatoria. De ser así, los guardia civiles le impondrán la correspondiente denuncia e inmovilizarán el turismo, motocicleta o camión del que se trate.
Este sistema ya está instalado en 12 coches patrulla que trabajarán por todo el territorio nacional, excepto en Cataluña y País Vasco, que tienen transferidas las competencias de tráfico. En el caso de La Rioja, el coche 'cazamatrículas' es compartido con Navarra, y acaba de entrar en funcionamiento, según se indicó desde la Delegación del Gobierno. La Dirección General de Tráfico asegura que este sistema de detección de vehículos sin seguro es sencillo de uso, instalación y mantenimiento. La cámara de lectura de matrículas puede ir instalada en el interior o en el exterior del coche patrulla, en la parte delantera o trasera. Puede leer en varios carriles de circulación a la vez y en condiciones adversas de luz o lluvia.
De momento, los 12 coches de la Guardia Civil se han equipado con tres sistemas de fabricantes distintos para comprobar su eficacia. Finalizada la prueba inicial con los diferentes sistemas, la intención es extender la mejor tecnología a otros coches patrulla. La DGT asegura que, siguiendo los fundamentos de este sistema, en un futuro cercano se podrían añadir otras bases de datos como la de vehículos robados o sin ITV.













