Moussa Bakir, que trabajaba para Fimat y amigo de Kerviel con quien se comunicaba con cierta regularidad, fue puesto en libertad por los jueces instructores, y volverá a ser interrogado en las próximas semanas en tanto que testigo asistido.
El abogado de Bakir, Jean-David Semama, señaló que la presunta complicidad que se había atribuido a su cliente con Kerviel con «pseudo elementos» de prueba «ha caído», y volverá a responder a la justicia «con total transparencia».






