Las ayudas incluyen gastos de forestación y obras complementarias, primas de mantenimiento y primas compensatorias. Con estos fondos se pretende fomentar la creación y el incremento de masas forestales arboladas en terrenos con cultivos marginales o no productivos.
Según explicó del Río, la restauración forestal contribuye, entre otros beneficios, a reducir el efecto invernadero, al absorber los árboles dióxido de carbono, a corregir los problemas de erosión y desertización, a mejorar los suelos en determinadas zonas y a disminuir el riesgo de incendios forestales. Asimismo, mejora la conservación de la flora, la fauna y las aguas, además de la favorecer la gestión natural equilibrada mediante el desarrollo de ecosistemas forestales beneficiosos para la agricultura.











