
El comisario del comando antiterrorista, que trabajó en Islamabad durante dos semanas y media por invitación del Gobierno, también refleja en el estudio que «fue la misma persona la que realizó los disparos y luego se inmoló». Scotland Yard, sin embargo, no se pronuncia sobre los posibles responsables del ataque. Estas dos conclusiones sobre las causas de la muerte y el número de atacantes han reavivado la polémica sobre el dramático atentado del pasado 27 de diciembre, en el que también perdieron la vida otras veinticinco personas. El informe resulta muy controvertido ya que se alinea con la tesis defendida desde el primer día por el ministerio del Interior, y por tanto desoye las voces de la familia y el partido de Bhutto que aseguran que Benazir murió a consecuencia de un disparo.
El único punto nuevo respecto a la tesis oficial, es el del número de atacantes ya que los detectives paquistaníes piensan que se trató de al menos dos terroristas. «Rechazamos el resultado de este informe porque a Benazir le mató la bala asesina de un terrorista. El Gobierno ha ocultado pruebas y, finalmente, ha conseguido lo que buscaba», declaró la portavoz del Partido del Pueblo de Pakistán (PPP), Sherry Rehman.
Pocas pruebas
El PPP, con el viudo de Bhutto al frente, exige la intervención de Naciones Unidas para realizar una investigación similar a la llevada a cabo en Líbano con Rafic Hariri, extremo al que se niegan las autoridades. El detective John MacBryne destaca en su texto «la dificultad para llevar a cabo este trabajo debido a que ya se habían retirado todas las evidencias de la escena del crimen y a la falta de una autopsia del cuerpo de la fallecida».
Los agentes británicos se inclinan por el fallecimiento a causa de un golpe «tras el estudio de las radiografías de la cabeza de la víctima y las entrevistas con los médicos que le atendieron y los familiares que limpiaron su cuerpo antes de enterrarlo». Según las placas se observa «un fuerte traumatismo en la parte derecha del cráneo, que en ningún caso pudo ser provocado por una bala». Scotland Yard defiende que el terrorista que disparó y se inmoló era la misma persona ya que «sólo los restos de uno de los fallecidos continúan sin ser identificados». Hay cuatro sospechosos detenidos.













