
La ley islámica, conocida como 'sharia', es el sistema legal del islam. Se deriva del Corán y de la vida del profeta Mahoma y ayuda a los musulmanes a entender cómo deben vivir. Aunque pueda sorprender, en muchos países del mundo que no son musulmanes, como el Reino Unido o España, hay ya tribunales islámicos que tratan temas relacionados con la familia y con los negocios.
La 'sharia' tiene muy mala prensa en Occidente porque se identifica con prácticas como la decapitación defendida por Arabia Saudí u otros castigos, aunque algunos defienden que no es peor que la pena de muerte que aplica EE UU.
A algunos les ha llamado la atención que el Gobierno, defensor de la integración de todas las religiones en la sociedad británica, haya reaccionado defendiendo tajantemente que «las leyes británicas deben estar basadas en valores británicos». Desde que Gordon Brown llegó al poder, ha incidido en definir la identidad británica, con la que todos se identifiquen y puedan sentirse orgullosos, independientemente de su religión. Para Brown, las palabras del arzobispo entorpecen su plan.
Aunque no todos los musulmanes están de acuerdo con las ideas expuestas por Rowan Williams, muchos alaban que haya generado el debate en el país.





















