Pastor añadió que a través de este contrato, de corte similar al puesto en marcha en Francia, el Estado español «garantizará a los inmigrantes derechos y prestaciones, facilitará su integración social y respetará sus costumbres siempre que estén dentro de nuestro ordenamiento jurídico». Por su parte, los inmigrantes, «que serán los más beneficiados» con esta medida, «deberán respetar nuestras costumbres, aprender el español o cualquier lengua cooficial y volver a su país, bien si no encuentran trabajo o bien si cometen algún delito».
En su opinión, el balance de la política de inmigración del Gobierno de Rodríguez Zapatero «no ha sido bueno» y «es necesario hacer una política que compatibilice la humanidad con el control y con la seriedad». Por ello afirmó que si el PP gana las elecciones «creará una agencia de inmigración y empleo, se prohibirán las regularizaciones masivas y se intensificarán los controles de las fronteras».
Políticas sociales
Respecto a las políticas familiares, Pastor avanzó que el PP se compromete a destinar el 2% del PIB (0,5% ahora) y «a conciliar la vida familiar y laboral en el Estatuto de los Trabajadores para que no sea una dádiva sino un derecho». Además, aseguró que la reforma fiscal propuesta por Rajoy «es muy ambiciosa» y valoró que favorezca especialmente a las mujeres trabajadoras.
En su balance de la legislatura que está a punto de terminar, Pastor se preguntó por qué el Hospital San Pedro «no ha recibido financiación del Gobierno central como sí la ha conseguido el Hospital de Asturias» y «cuándo está previsto» que el Ministerio de Sanidad firme un convenio con el Gobierno de La Rioja para costear la vacuna contra el cáncer de cérvix.
En su opinión, los cuatro años de Gobierno socialista «dejan mucho que desear» y las familias están teniendo que hacer mayores esfuerzos, ya que «necesitan de media unos 327 euros más al mes para conseguir lo mismo que en el 2004». Además denunció que «el Gobierno de la paridad no ha hecho nada por las mujeres desempleadas » y que más de la mitad de los hogares españoles «no llega a final de mes».













