EN DATOS
En suelo riojano, la banda habría asaltado tres empresas; una de ellas está enclavada en el polígono de El Sequero en Agoncillo, mientras que las otras dos se ubican en las cercanías de Logroño. En estos robos cometidos en La Rioja, la Policía sospecha que pudieron participar cuatro o cinco de los delincuentes.
Los nueve detenidos fueron capturados tras la puesta en marcha de la llamada 'Operación Bolo', desarrollada en Madrid y en otra localidad del entorno de la capital de España, Getafe, así como en el municipio guipuzcoano de Andoain. Tras su detención, la Policía practicó siete registros en los que, entre otros efectos, permitió intervenir un inhibidor de frecuencia que los delincuentes empleaban para inutilizar los sistemas de alarma de los sitios que asaltaban.
Las investigaciones se iniciaron en noviembre del año pasado. Entonces, los agentes del Grupo de Atracos de la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta (UDEV) Central detectaron la existencia de un grupo de ciudadanos albano-kosovares dedicados a los robos con fuerza en polígonos industriales. La organización estaba asentada en Madrid, pero las gestiones realizadas permitieron determinar que ejercía esta actividad ilícita en diversas zonas del país. Los investigadores lograron imputarles su presunta participación en 25 robos. Según ha trascendido, los integrantes de la red no actuaban juntos sino que se hallaban repartidos por algunas zonas de todo el territorio nacional.
Los sospechosos, con edades comprendidas entre los 28 y los 37 años, procedían de Croacia y Kosovo; entre ellos, hay una mujer. En su poder se encontraron materiales para cometer los robos, además de 70.000 euros en billetes y monedas y moneda extranjera. También poseían diez radio-transmisores portátiles, teléfonos móviles, pasaportes y documentación falsa así como pulseras y anillos.













