
LA MOCIÓN
La moción, presentada ayer por CiU, fue aprobada por 84 votos a favor y 49 en contra -los de PSC y ICV-EUiA-, y es muy similar al texto aprobado en el ayuntamiento de Barcelona. En concreto, la moción expresa el «rechazo» del Parlamento catalán «al actual trazado del AVE a su paso por la ciudad de Barcelona y manifiesta que cualquier paso soterrado ha de hacerse a una velocidad de 50 kilómetros por hora y con una voluntad expresa de eliminar vibraciones». Además, el texto aprobado emplaza al Gobierno catalán a lograr que el Ejecutivo español establezca «una moratoria en la ejecución del túnel AVE con el trazado antes mencionado y a buscar las alternativas que permitan alcanzar un consenso político y social en la ciudad de Barcelona».
PSC e ICV-EUiA intentaron ayer convencer a ERC de que no rompiera la disciplina de voto, pero su tentativa fue en vano, puesto que los republicanos, que defienden un recorrido alternativo del AVE por la calle Aragón, no consideraron suficientes las dos enmiendas alternativas presentadas por esos grupos. En una se dejaba claro que el túnel del AVE por Barcelona se haría con la «máxima seguridad para personas, bienes y edificios», y en la otra se proponía crear una comisión de seguimiento.
El consejero de Política Territorial y Obras Públicas, Joaquim Nadal, descartó después de la celebración parlamentaria dar marcha atrás tanto en el trazado del AVE por Barcelona como en el túnel por el centro de la ciudad, y quitó hierro a la postura de ERC. Nadal dejó claro que «no se revocará ningún acuerdo» sobre el trazado del tren de alta velocidad.






