Mariano Rajoy presentó éstas y otras medidas de su programa electoral de medio ambiente en el marco de las jornadas sobre cambio climático organizadas en Madrid por el Partido Popular Europeo. En este entorno y después de participar en la reunión del buró político de la organización, intentó dotar de la máxima seriedad a su política medioambiental, que estuvo en la picota cuando restó importancia al calentamiento global con comentarios de su primo, profesor de Física en la Universidad de Sevilla. «Es un asunto al que habrá que estar muy atentos pero tampoco lo podemos convertir en un problema mundial», dijo entonces.
Ayer, por el contrario, el líder del PP advirtió de que España es «especialmente vulnerable» a las consecuencias negativas del calentamiento global y aseguró que su éxito electoral «es la mejor garantía para afrontar con éxito los desafíos del cambio climático». Prometió «pasar a la acción» con un plan destinado a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en los porcentajes establecidos por la Unión Europea.
A tal fin, presentó una serie de actuaciones que pasan por la dotación de 375 millones de euros anuales al Fondo para el Patrimonio Natural, destinado a financiar políticas de prevención y lucha contra incendios. En este presupuesto incluyó su compromiso más llamativo de reforestación de los bosques, lo que supondrá «plantar 500 millones de árboles a lo largo de la legislatura, más de 10 árboles por habitante».
La velocidad de los trabajos de reforestación debería alcanzar los 14.270 árboles por hora, sin descansar ni de día de noche durante los cuatro años de mandato.
La promesa de Mariano Rajoy tuvo rápida contestación en el PSOE. La secretaria socialista de Medio Ambiente y Desarrollo Rural, la vallisoletana Soraya Rodríguez, preguntó al líder del PP si «le sigue asesorando su primo» en cuestión de lucha contra el cambio climático.






