
La agresión de que fueron víctimas la directora, una jefa de estudios y una conserje de la escuela Eduard Marquina de Barcelona, que despertó protestas unánimes entre la comunidad educativa, ocurrió el 11 de octubre del 2006. Ese día la directora de la escuela, la jefa de estudios y la conserje impidieron la entrada en el centro del niño, de cuatro años, ya que los padres no habían realizado el pago pactado de 5 euros para permitir que utilizara el servicio de guardería previo al inicio de las clases. La madre del niño, indignada, intentó que éste entrara en el centro utilizando la fuerza, al tiempo que profería amenazas contra todas ellas, jaleada por su marido. «Pégales, mátalas, bueno, ya la encontrarás en la calle», son algunas de las frases lanzadas por el padre.






