Los dos niños ingresados en el Hospital Virgen del Camino presentaban además cortes superficiales por arma blanca en el cuello, aunque uno de los menores precisó puntos de sutura en una incisión de unos ocho centímetros de longitud.
La madre, cuya primera evaluación médica en la propia vivienda reflejaba un estado neurológico estable, permanece ingresada y detenida en el hospital de Navarra, acusada de dos homicidios y otros dos en grado de tentativa.
Mientras que el fiscal pidió ayer para el padre la guardia y custodia de los dos hijos que sobrevivieron a la intoxicación provocada presuntamente por la madre y que causó la muerte de los otros dos pequeños que la pareja tenía en común.
Se da la circunstancia de que la jueza de Primera Instancia e Instrucción número 2 de Aoizque que instruye el caso por la muerte de los dos niños es la misma que lleva los trámites de divorcio de los padres, que habían decidido recientemente su separación. El marido y la mujer habían acordado de mutuo acuerdo que la custodia de los cuatro hijos fuera para la madre.
Las medidas sobre la guarda y custodia de los cuatro niños se adoptaron por «mutuo acuerdo» del matrimonio. Según acordaron, la madre se quedaba con la custodia y el padre disfrutaba de un régimen de visitas amplio. Las mismas fuentes señalaron que la presunta parricida «probablemente pasará a disposición judicial este fin de semana».






