Por mucho que unas quisieran tener unos centímetros más a lo alto y unos menos a lo ancho y respondan o no a la morfología 'cilíndrica', 'campana' o 'diábolo', las mujeres en España se reparten entre la talla 36 y la 70. Lomba supone que entre sus clientas se encuentran algunas que se plantean adelgazar cuando van de compras y aquellas que vestirán la 36 y la 42, las dos, según la prenda. «Es difícil dar una explicación. Pero se confunde al mercado cuando se dice que la belleza es delgadez», opina.
-Sin embargo, usted se molestó cuando la última pasarela Cibeles descartó a cinco modelos por «extrema delgadez».
-Las modelos tienen unas características muy peculiares y la ropa que lucen no puede hacerse en todas las tallas porque cada volumen necesita que se estudie una estética distinta que le enriquezca. Además, la pasarela es una expresión creativa donde se exponen criterios, gustos, conceptos.
«Mido 1,72 y peso 71 kilos, y tengo dificultades para encontrar ropa de última tendencia que se adapte a mi cuerpo. ¿Por qué se empeñan ustedes los diseñadores en vendernos una mujer irreal?», planteó en un foro una mujer a Modesto Lomba. «La pasarela es una mentira y la realidad eres tú. Los diseñadores vivimos de mujeres como tú», contestó él.
Menos tolerante se muestra Antonio Miró, poco dispuesto a «malgastar tela». «Me arruinaré si hago un mismo modelo destinado a un volumen 'cilindro', para una mujer 'campana' o para un cuerpo 'diábolo'. ¿Eso supone un mismo vestido de tres formas diferentes!», se queja el diseñador catalán.
En su opinión, a partir de una talla 46, «el cuerpo se desmadra sin remedio, y el tallaje se convierte en algo complicado» hasta tal punto que «lo modistos vamos de cabeza».
Mal que le pese, achaca la culpa a la moda, «que es muy rara y tirana e hipnotiza», además de venir «muy estrecha, como ya sucedió en los años sesenta». «No es tan fácil meterse en unos pantalones pitillo -reconoce-. Si la moda fuera más ancha se acabarían los problemas. A las jóvenes les gustan las prendas holgadas y a las más mayores no, pero bastaría con estrechar estas ropas», reflexiona.













