La estadística revela que más de 300 mujeres se ven abocadas cada año en La Rioja a recurrir a la fecundación in vitro y otras técnicas de reproducción asistida para tener descendencia. De ellas, 125 lo conseguirán. Ninguna, o sea cero, puede someterse al tratamiento en el Hospital San Pedro, referencia de todas las referencias vestido de plata y azabache, porque el moderno centro hospitalario carece de servicio para semejante menester. Y en el XXI, el siglo, vamos.
Y no es lo malo lo malo. Porque el San Pedro del barrio La Estrella dispone desde su inauguración -la primera, porque ha sido poliinaugurado- de unas magníficas dependencias para la práctica del in vitro y similares que ahora dormitan cerradas a cal y canto. Será porque saben que existen que tanto el presidente Sanz como el consejero Nieto anunciaron, el primero hace un embarazo y el segundo hace un mes, que cómo no, que el San Pedro va a tener reproducción asistida como dos y dos son cuatro. ¿Cuando? Ah, se siente.
De momento, los socios del SERIS tienen la opción de tirarse al monte de lo privado, alguno de cuyos dueños alterna funciones similares en lo público, o esperar a que los deriven a una clínica privada donde, al SERIS, o sea a usted, le sale mucho más cara la labor. Pero esa es otra historia. jadelrio@diariolarioja.com












