Esta sentencia viene a estimar el recurso que interpuso la empresa contra a un fallo anterior del Juzgado de lo Social que obligaba a readmitir a este empleado porque su actitud se debió a que estaba «sometido a una fuerte situación de estrés».
Los hechos ocurrieron el pasado 22 de junio, durante el descanso de este empleado, que golpeó de forma sorpresiva una ventana que comunica el pasillo de la denominada 'sala blanca' con el 'enfriador', lo que motivó la rotura del cristal. Algunos de los trozos de vidrio cayeron a la línea de pizzas, que se paralizó y tuvieron que tirarse a la basura 1.050 unidades para evitar peligros a los consumidores.













