
LOS DATOS
LAS CLAVES
Según esta estadística, el siglo XXI comenzó en La Rioja con 120 denuncias anuales por maltrato. Al año siguiente, la cifra se situó en 186, y el crecimiento, a partir de ahí, ha sido exponencial hasta llegar a esas 394 contabilizadas el pasado año. El número de denuncias por violencia de género no ha parado de engordar, pero eso ¿es una mala o una buena noticia? Según Ana Santos, responsable de la 'Unidad de Violencia' en La Rioja, la lectura ha de ser positiva. «Que se denuncie más no es malo», asegura. «Esto demuestra que las mujeres cada vez tienen más información y que han comenzado a tomar conciencia de su situación».
La Rioja es (sin contar con Ceuta y Melilla) la segunda comunidad autónoma con menor número de denuncias interpuestas durante el pasado año, pero, puesta la cifra total en relación a su población, el resultado es una tasa de denuncias de 2,59 por cada mil habitantes, lo que le sitúa en un lugar intermedio entre las regiones españolas. Canarias y Baleares (con tasas de 5,28 y 5,22 respectivamente) encabezan la lista, mientras Cantabria (2,17) y Navarra (1,20) presentan los índices más bajos.
«Tenemos que seguir apoyando a aquellas mujeres que denuncian -dice Santos- y sobre todo a aquellas que están en situaciones de mayor vulnerabilidad, como puede ser el caso de las mujeres inmigrantes», un colectivo que representa ya la mitad del total de mujeres que decide acudir a las instituciones para poner fin a su situación de maltrato.
Las cifras del Instituto de la Mujer ponen de manifiesto que julio y agosto son, con diferencia, los meses en los que más denuncias por violencia de género se producen. Enero y febrero son, por contra, los meses que menos denuncias acumulan.












