Los hechos se remontan al 10 de septiembre del pasado año. El hombre, en trámites de separación de su esposa, abordó a la víctima cuando ésta salía de tomar algo en un bar de la capital jarrera junto a sus compañeros de trabajo. El agresor le agarró violentamente del brazo y le exigió que fuera inmediatamente a casa, a lo que la mujer se negó. Cuando la mujer regresó al domicilio, el acusado la estaba esperando y comenzó a pelearse con ella. Entonces llegó uno de los hijos de la pareja, que propinó patadas y puñetazos al agresor hasta conseguir quitarle el cuchillo que había cogido.





