
Spears fue conducida al Centro Médico de la Universidad de California (UCLA) y acomodada en una sala destinada al confinamiento involuntario de personas a quienes se considera que pueden ser un peligro para sí mismas o para los demás.
Un psiquiatra que trata a la cantante se comunicó con la policía de Los Angeles para solicitar su traslado, señala TMZ.com, que cita «fuentes de las fuerzas de la ley». A la controvertida cantante le fue prohibido tener acceso a sus dos hijos a principios de este mes, después de que fuera llevada a un hospital por temores sobre su salud. Durante ese incidente, Spears fue retirada a la fuerza de su hogar tras protagonizar un escándalo al negarse a entregar a sus dos hijos -Sean Preston, de 2 años, y Jayden James, de uno - a los guardaespaldas de su ex marido, Kevin Federline.
La cantante estadounidense llevaba sin dormir desde el pasado sábado y su segundo ingreso en un hospital de Los Ángeles, que tuvo lugar anoche, fue por voluntad propia.
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