Varias personas armadas con arcos y machetes incendian un camión en Naivasha. /EFE
Moratinos hace un llamamiento al diálogo
El ministro español de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, ha hecho un llamamiento al diálogo al Gobierno de Kenia y a los grupos rebeldes para restablecer la calma tras los últimos enfrentamientos registrados en el oeste del país.
Moratinos ha lanzado este mensaje en Kinshasa en una rueda de prensa que ha ofrecido junto a su homólogo de la República Democrática del Congo (RDC), Antipas Mbusa Nyanmisi, tras la firma de un acuerdo de cooperación.
El ministro español ha instado a las autoridades kenianas y a los grupos opositores a buscar una solución "a través del diálogo, la concertación política y la implicación de la ONU".
Ha hecho hincapié en que el Gobierno está siguiendo con "mucho interés" este asunto y la posición que adopte la UE.
El titular de Exteriores congolés también destacó la necesidad de dialogar para estabilizar uno de los países que consideró clave en la región.
Mbusa Nyanmisi ha advertido de las consecuencias negativas que la crisis de Kenia puede tener en la solidez de instituciones como la Unión Africana (UA), organización supranacional que engloba a la práctica totalidad de países del continente.
La violencia étnica en el Valle del Rift se ha disparado en los últimos días, desencadenados tras las polémicas elecciones de finales del pasado mes de diciembre. El balance provisional asciende ya a 65 muertos. Mientras, sigue la movilización de la comunidad internacional para presionar en favor de un acuerdo entre las partes. En este sentido, los ministros de Asuntos Exteriores de la Unión Europea han advertido de que los Veintisiete "no pueden mantener relaciones normales con Kenia " hasta que "se llegue a un acuerdo para una solución legítima".
Tras los incidentes ocurridos hoy, ha vuelto a ascender el balance de víctimas mortales a causa de los enfrentamientos iniciados tras las elecciones del pasado 27 de diciembre, en las que se proclamó ganador el actual presidente keniano, Mwai Kibaki, y de las que el líder de la oposición Raila Odinga, asegura que fueron manipuladas.
En el Valle del Rift, región situada en el oeste de Kenia, durante los últimos cuatro días ingresaron en el depósito de cadáveres de Nakuru 64 cadáveres. Mientras, en la localidad de Naivasha, un periodista de la agencia Reuters pudo ver en el depósito de cadáveres otros 32 cadáveres.
Por otro lado, en la ciudad de Kisumu (oeste de Kenia ), los habitantes de la zona aseguraron que la Policía ha disparado al menos a una persona durante las protestas contra la violencia en el Valle del Rift. En esta región, miembros de distintas tribus --principalmente los kikuyus y los luos-- se enfrentaban hoy con machetes, el arma responsable de la mayoría de las muertes en Kenia este mes. Bandas de grupos étnicos rivales combatían unos contra otros con palos y flechas en Nakuru y Naivasha.
Cerca de 800 muetos en un mes
Tras cumplirse un mes desde las elecciones de diciembre, que la oposición mantiene que fueron fraudulentas, casi 800 personas han fallecido en el país en los episodios más violentos que se recuerdan desde que logró su independencia del Reino Unido en 1963.
A los 250.000 desplazados que ya han tenido que huir de sus hogares por temor a los ataques de una u otra etnia es probable que se sumen miles más ahora que la situación se hace insostenible en el Valle del Rift, principalmente en Naivasha y Nakuru.
En la ciudad de Kisumu, favorable al líder opositor Raila Odinga, la Policía ha lanzado gases lacrimógenos y disparos al aire mientras miles de personas tomaban las calles para protestar por las muertes de miembros de la comunidad luo, a la que pertenece Odinga.