
Durante el discurso de clausura del Congreso, el presidente del PR reconoció que, «aunque había pensado ceder el testigo, durante las últimas semanas me habéis transmitido un entusiasmo que ha hecho que me reenganche». González de Legarra señaló que este partido, «por el que pocos daban algo hace 25 años», ha demostrado «un trabajo incansable» y, «a pesar de las discriminaciones, está desarrollando un excelente papel en muchos municipios riojanos». Así, subrayó que «tenemos sentido común, somos unos gestores pulcros y eficaces, y tenemos un proyecto de región claro».
El presidente del PR aprovechó este punto para hilarlo a la decisión de concurrir a las generales de marzo. En concreto, explicó que el PR «es un partido riojanista por encima de todo», que «está el servicio de los riojanos», que «representa el verdadero espíritu del pueblo riojano», y que «quiere formar parte de la España plural». En este sentido, argumentó la necesidad de que el PR «ocupe el lugar intermedio que le corresponde entre los radicalismos del PP y del PSOE, que utilizan las reformas de la Constitución y de los Estatutos de Autonomía como armas de confrontación sin darse cuenta del daño terrible que hacen».
González de Legarra denunció que la reforma del Estatuto de La Rioja es vital para «reforzar nuestro autogobierno», pero denunció que «el proceso está muerto» porque «el PSOE, del que ya estamos viendo que tiene dificultades para influir en Madrid, no sabe qué modelo quiere», y «el PP, para el que los riojanos sólo somos monedas de cambio en Madrid, está obsesionado con desgastar al Gobierno central». «Ninguno de los dos piensa en riojano -continuó-, su política está al servicio de Madrid y el futuro de La Rioja pasa por el PR, un proyecto que no conseguirán agotar».
Por todo ello, aseguró que «nuestra sociedad necesita una revolución para afrontar con ideas e ilusión el futuro» y animó a las bases a «arrimar el hombro».












