
El foro habilitado por larioja.com para que los lectores del diario pudieran dar su opinión acerca de este asunto recibió decenas de mensajes en tan solo unas horas, aunque muchos de ellos tuvieron que ser retirados debido al contenido altamente ofensivo para el conductor del vehículo. Varios internautas que se asomaron a este foro expresaron su intención de concentrarse el próximo miércoles ante los Juzgados de Haro para dar personalmente su apoyo a Rosa y Antonio antes del inicio de la vista oral, que está prevista para las nueve y media de la mañana.
La iniciativa de los internautas fue acogida con entusiasmo por la organización no gubernamental 'Stop Accidentes', a la que pertenecen los padres de Enaitz. Ana María Campo, presidenta de esta institución, explicó a este periódico que, hasta el mediodía de ayer, la página web de 'Stop Accidentes' acumulaba 475 mensajes de solidaridad con la familia del joven ciclista.
Según Ana María Campo, «todo el apoyo y el cariño que pueda recibir esta familia será bien merecido. Los dos son personas extraordinarias, que no solo sufren por la muerte de su hijo sino que ayudan a otras personas», ya que Rosa y Antonio, a raíz de su dramática experiencia, fueron los que pusieron en marcha la sede de esta asociación en el País Vasco. «Siempre he creído que la sociedad iba a despertar en algún momento y este caso puede ser el detonante», dice Campo a propósito de la repercusión que ha alcanzado la noticia.
Rosa Trinidad, la madre de Enaitz, aseguró a Diario LA RIOJA que comenzó a atender llamadas de periodistas de toda España desde las ocho de la mañana y no paró en todo el día. Dijo sentirse reconfortada por el «calor transmitido por parte de la gente» y saludó como «una bendición» la iniciativa surgida de forma espontánea desde la sociedad riojana de organizar una concentración frente a los Juzgados de la localidad de Haro.
«Todo lo que está pasando hoy es increíble para mí; me están temblando las piernas», confesaba Rosa, que en medio del huracán informativo que giraba en torno a ella no quiso dejar pasar la oportunidad de recordar en voz alta cómo era su hijo. «Un gran amante de la naturaleza, un niño muy inteligente, lleno de ilusiones y de proyectos para el futuro. Quería ir a la universidad y ser informático. Ha dejado un vacío muy grande en esta casa -comenta al borde del llanto-, porque él era muy alegre y nos hacía reír todo el tiempo».












