A juicio de la asociación, el impacto puede suponer pérdidas en traspasos y saturación de establecimientos valoradas en globalmente 102 millones de euros, y también advertía de que hasta que no se retorne a la situación anterior (trámite que ha sido iniciado) se podía presentar una avalancha de solicitudes.
Sin embargo, la Asociación Riojana de Restauración y Afines de la Federación de Empresarios Riojanos siempre ha defendido la libertad de implantación de bares, como existe en el resto de sectores. Para ellos, esta clase de establecimientos no generan ruidos.












