
ACCIONES FORMATIVAS
Los destinatarios de estas acciones formativas son los trabajadores desempleados, a los que se adapta la formación a las necesidades que demanda el mercado. Además, 1,055 millones de euros, prácticamente una cuarta parte del presupuesto, se destinarán a acciones formativas con compromiso de contratación de al menos el 60% de los alumnos formados y para prácticas no laborales. La convocatoria plantea destinar el 8% del presupuesto a acciones formativas para la atención a las personas con dependencia y el siete a actuaciones dirigidas a un sector prioritario, como es el comercio.
Erro destacó los cursos de gestor de almacén, empleado de información al cliente, cajero, escaparatista, agente comercial y técnico en comercio exterior. También resaltó que se contempla la formación específica para otros sectores, como construcción, productos agroalimentarios, hostelería, fabricación de productos metálicos, transporte, madera y mueble y el calzado. Otro de los objetivos planteados es una formación intersectorial de carácter transversal, a la que está previsto destinar el 20% del presupuesto, con contenidos formativos dirigidos a todos los desempleados en general.
Los desempleados, con estas acciones, tienen a su disposición una formación cualificada que les amplia las posibilidades de acceso al mercado de trabajo, ha precisado el consejero, quien ha insistido en la importancia de facilitar la inserción laboral, mejorar la cualificación de los trabajadores y lograr un trabajo de calidad, la competitividad de las empresas y el desarrollo de la región.












