
LOS DATOS
Tras conocer las declaraciones de la OMC, la Universidad de La Rioja hizo público un comunicado en el que aseguraba que «se encuentra en estos momentos en proceso de reordenación de su oferta actual de enseñanzas, y no tiene intención de solicitar la implantación de nuevas titulaciones para el próximo curso», lo que de momento deja de lado una próxima instauración de una facultad de Medicina en la región.
«Esto no impide que en el futuro se pueda pensar en la incorporación de nuevas titulaciones a su oferta de enseñanzas, que puedan surgir del debate social y cuenten con el apoyo de los sectores implicados, de la comunidad, y de la sociedad riojana en general», afirmó la UR, lo que deja la puerta abierta a que en un futuro se lleve a cabo esta iniciativa.
La Organización Médica Colegial (OMC) considera que en España no existe carencia de médicos, sino una mala distribución de los mismos a nivel autonómico y provincial, una falta de planificación por parte de las autoridades sanitarias y una extrema rigidez en los 17 sistemas sanitarios de las CCAA que dificulta la movilidad regional según las necesidades demandadas. Esta opinión la sustenta en que, mientras la media de médicos activos por cada 100.000 habitantes es de 300 en Europa, en España se eleva a 414. De todos los países europeos, sólo Grecia, Bélgica e Italia superan a España en facultativos.
Irregular distribución
La irregular distribución se aprecia de manera evidente en el número de colegiados menores de 65 años por autonomías. Aragón, Navarra y Madrid encabezan la lista superando o frisando los 500 profesionales por cada 100.000 habitantes, mientras que Castilla-La Mancha, Murcia, Ceuta y Melilla la cierran con cifras inferiores a 350. Estas desigualdades se extienden, además, en las propias comunidades autónomas según las provincias que se analicen.
Según el informe de la OMC, casi un 40% de los médicos colegiados «no trabajan en el sistema público». Y si hay médicos «¿Dónde están?», se preguntó Rodríguez Sendín. La tesis central del estudio reside en que en España las necesidades de médicos «son puntuales» y referidas a «algunas especialidades, provincias y servicios». No es un problema de oferta, sino de demanda no regulada, imprevista o no planificada donde intervienen muchos factores, por ejemplo la existencia de plantillas sobredimensionadas en determinadas especialidades y servicios y la necesidad de otros considerados 'más desagradables', como las urgencias.
Subrayó Sendín que habría que hablar, no de déficit de profesionales, sino de fallos en la estructura y funcionamiento y «numerosas bolsas de ineficiencia» del Sistema Nacional de Salud. Porque no se explica, apuntó, que entre el 20 y el 25% de los médicos que salen de las facultades se vayan a trabajar a otros países, por no contar con «estímulos suficientes», y España 'importe' a facultativos de los países del Este o de Latinoamérica sin las credenciales necesarias para ejercer la profesión, ya que aportan, en muchos casos, un mero currículum, sin haber pasado siquiera por la selectividad. La calidad del servicio sanitario, se ve mermada, afirmó, «ya que, supuestamente, los foráneos no tienen la misma garantía de calidad que los médicos formados en España».
A ello se une la extrema 'rigidez' de los 17 'mercados' autonómicos.
Fuga al extranjero
«Es más fácil trabajar en el extranjero que cambiarse de Comunidades Autónomas, porque cuando se logra no se tienen en cuenta los méritos contraídos con anterioridad», dijo. El incremento indiscriminado de licenciados de medicina y el de plazas MIR no soluciona tampoco los problemas de mala distribución de los médicos ni de aquellos puestos o especialidades no deseadas por los facultativos, observó.
Además, la OMC considera esencial que el Ministerio de Educación y Ciencia atienda su reiterada petición de cruzar los datos sobre los títulos de especialistas, ya que la organización colegial no goza de estos datos ni de su distribución estatal, que demanda también al departamento dirigido por Bernat Soria. «Es esencial conocer nuestra realidad. Dónde tenemos necesidades y dónde nos sobran. Gozar de un registro de profesionales y otro de especialidades», enfatizó Sendín.





