
La operación policial, denominada 'Catón, ha conllevado la detención de nueve personas -tres en la localidad Arnedo, otras tantas en Borja (Zaragoza) y el resto en Huesca- entre las cuales se encuentran dos mujeres. Siete de los detenidos han ingresado en prisión, si bien la operación continúa abierta e incluso no se descartan nuevas detenciones.
La actuación supone un contundente golpe a este tipo de mafias organizadas y ha facilitado la recuperación del amplio botín que la banda había llegado a acumular. El material incautado incluye numerosas joyas (pulseras, anillos, pendientes, collares...) además de relojes, televisores de LCD, equipos de música, radiocasetes, DVD´s, un ordenador, una impresora, un fax, diversos teléfonos móviles, prendas de piel y otro objetos. La Guardia Civil también se ha incautado de un pistola simulada, una carabina de aire comprimido, tres vehículos (dos turismos y una furgoneta) y dinero en efectivo.
Domicilios vacíos
El modo de actuación de la banda era idéntico en la mayoría de los casos. Según detalló ayer el responsable de la Oficina Periférica de Comunicación, Miguel Ángel Sáez, tres o cuatro miembros del grupo acudían a plena luz del día a una vivienda. Uno de ellos se quedaba en la calle y el resto entraba en el edificio. El que estaba fuera llamaba a los diferentes timbres del portero automático y avisaba a sus compinches de qué pisos estaban vacíos para que entraran en ellos y se apoderaran de todos los objetos de valor. El
La Guardia Civil cree que al menos una parte del grupo tenía previsto abandonar el país en breve, ya que últimamente había in-tensificado su actividad delictiva perpetrando hasta tres y cuatro robos diarios.
Aunque la operación 'Catón' arrancó en mayo del 2006, fue a partir de abril del 2007 cuando empezó a desarrollarse el grueso de la investigación. Una de las claves resultó la detención de tres personas que componían el núcleo de la banda tras ser sorprendidos el pasado día 6 en el interior de un chalé de Sabiñánigo (Huesca) por los propietarios de la vivienda y ser apresados en su huida.
La Guardia Civil de La Rioja tenía a los tres ya fijados como objetivo de sus pesquisas y localizada la vivienda que usaban como base de operaciones en Borja (Zaragoza), a donde se había trasladado recientemente desde Villamediana y Arnedo. En estrecha colaboración con la Guardia Civil y tras establecer un dispositivo de vigilancia, los agentes entraron en el refugio y detuvieron a otros tres georgianos integrantes de la banda, dos de los cuales estaban domiciliados en Arnedo. Esta circunstancia llevó el día 11 al registro de cuatro pisos en la localidad riojabajeña, que concluyó con el arresto de tres personas más también originarias de Georgia.











