Rajoy aseguró que no le ha prometido ningún puesto concreto en su gabinete si gana las elecciones, pero los dirigentes populares están convencidos de que también será el dos incuestionable en un posible gobierno del PP, aunque descartan que vaya a ocuparse de gestionar directamente la economía para evitar incurrir en posibles incompatibilidades.
Las primeras palabras del presidente del PP sobre su nuevo fichaje fueron para elogiar sus virtudes y compararlo con el ministro de Economía, Pedro Solbes, que es también su homólogo en la lista del PSOE que encabeza José Luis Rodríguez Zapatero. «Pizarro -dijo- tiene muchas más ganas, muchísimo más coraje y más fuerza» que el vicepresidente económico del Gobierno socialista. Tiene un diagnóstico de la sociedad española más ajustado a la realidad y, por lo tanto, contribuirá a aplicar las medidas económicas que yo he anunciado». Acto seguido, el líder popular negó a Solbes capacidad para resolver los problemas económicos de los españoles porque «como cree que las cosas van tan bien ¿por qué va a tomar medidas?». En contraposición, valoró, sobre todo, «las ideas» y «la voluntad reformista» de Pizarro .
La sorpresa de la lista
Su trayectoria empresarial y, especialmente la encarnizada batalla que libró el ex presidente de Endesa contra la OPA de Gas Natural fueron decisivos para que el presidente del PP insistiera en convencerle para que diera el paso a la política activa y, ayer, Rajoy se declaró «orgulloso» de haberlo conseguido. Aseguró que este fichaje será bueno para su candidatura a La Moncloa, el éxito electoral de su partido y también para la actividad política.
Gobierno y PSOE repitieron al unísono el mismo mensaje: Pizarro se ha quitado la careta. Incluso el vicepresidente segundo, Pedro Solbes, ironizó sobre su decisión y le dio la bienvenida «porque pasa a hacer política con luz y taquígrafos, no como hasta ahora, entre bambalinas». Con todo, fue el único en su partido que reconoció sus capacidades como profesional.
Carme Chacón, candidata del PSC, afirmó que el PP ha puesto la «guinda» en su apuesta por la «catalanofobia» con el fichaje de Pizarro , de quien ha recordado que mostró su preferencia a que Endesa fuese antes alemana que catalana.















