Vecinos de la zona donde se encontraba el coche, un descampado de la calle Franco Tormo junto a la intersección con la calle Pablo Meléndez, han afirmado que el fallecido vivía en el vehículo siniestrado desde hacía más de un año. Los vecinos han calificado al fallecido como una persona tranquila que no causaba problemas y que «no se metía con nadie».
El fuego pudo tener un origen fortuito, según las primeras hipótesis de la investigación realizada por la Policía. El cadáver se encontraba en la parte delantera del vehículo calcinado, un Volskwagen Passat. Según algunos vecinos, al hombre fallecido le habían embargado el piso por problemas económicos. «Una vecina solía bajarle de vez en cuando algo de comida y agua». Según Asunción Damiá, residente en la zona donde se ha producido el suceso, el indigente llevaba más de un año viviendo en el coche siniestrado, del que casi nunca salía, tiempo en el que no tuvo problemas con los vecinos.















