Según el acuerdo de divorcio firmado por la pareja en los Juzgados de Logroño en septiembre del 2004, el hombre se comprometió entonces a abonar 75 euros mensuales en concepto de pensión por cada uno de sus dos hijos.
Sin embargo, durante el 2006 y principios del 2007 el hombre dejó de efectuar los ingresos, lo que provocó las denuncias de su ex mujer. El juez ha tenido en cuenta que el acusado se quedó sin empleo y sin cobrar prestación alguna durante este periodo, lo que le llevó a una situación de ruina económica que le impidió cumplir con su deber.












