Las provincias más caras en 2006 fueron Barcelona, Gerona, La Rioja y Guipúzcoa, mientras que las más baratas fueron Badajoz, Cuenca, Cáceres y Salamanca. Estos son algunos de los datos del 'Balance económico regional (autonomías y provincias) años 2000 a 2006', elaborado por la Fundación de las Cajas de Ahorros (Funcas).
El informe desvela, entre otros asuntos, que País Vasco y Castilla y León son las comunidades autónomas que lograron mayores incrementos de su índice de convergencia con la Unión Europea, a pesar de registrar un escaso incremento de la población, mientras que las regiones con mayores incremento de población vieron, en 2006, como su índice de convergencia registraba crecimientos más bajos, e incluso descensos.
Por provincias, la mayor convergencia se dio en las tres provincias vascas, en Madrid, Navarra, en dos catalanas (Tarragona y Gerona), en dos castellanoleonesas (Burgos y Valladolid) y en Zaragoza.
Por el contrario, Jaén, Granada, Cádiz, Córdoba, Sevilla, Málaga, Badajoz, Alicante, Albacete y Zamora fueron las provincias con menor convergencia con la UE en 2006.
En cuanto al crecimiento económico por provincias, Almería, Madrid, Avila y Albacete fueron las que más crecieron en el año 2006, al registrar incrementos del PIB del 4,27 por ciento, 4,19 por ciento, 4,15 por ciento y 4,12 por ciento, respectivamente.
Por encima de la media española (3,73 por ciento) también se situaron Cádiz (3,99 por ciento), Murcia (3,95 por ciento), Valencia (3,91 por ciento), Málaga (3,90 por ciento), Huelva (3,89 por ciento) y Guipúzcoa (3,87 por ciento), entre otras, mientras que Teruel, Baleares, Huesca y Tarragona fueron las únicas provincias que registraron crecimientos del PIB inferiores al 3 por ciento, con tasas del 2,71 por ciento, 2,81 por ciento, 2,89 por ciento y 2,98 por ciento, respectivamente.
En el sexenio 2000-2006, que Funcas califica de "brillante" para la economía española, las provincias con mayores incrementos del PIB fueron Málaga (27,81 por ciento), Almería (26,86 por ciento), Murcia (26,43 por ciento) y Ceuta (25,63 por ciento), mientras que las que registraron menores subidas fueron Baleares (13,94 por ciento), Zamora (14,14 por ciento), Orense (14,50 por ciento) y Guipúzcoa (14,67 por ciento).
Para Funcas, el periodo transcurrido entre el año 2000 y el 2006 ha sido "brillante" porque ha permitido a la economía española mejorar su situación relativa frente al resto de la UE, ya que el PIB en este periodo ha aumentado, en términos reales, un 20,85 por ciento y sólo en el 2006 un 4,2 por ciento.
No obstante, Funcas destaca que, a pesar del buen comportamiento económico en este periodo, la balanza de pagos continúa su proceso de deterioro, indicativo de la pérdida de competitividad de la economía y que los precios internos siguen una "desigual evolución" respecto a los europeos, lo que, según Funcas, ha provocado un gran diferencial respecto a la UE debido, posiblemente, a la sobreevaluación de la peseta respecto al euro.
Por otro lado, Funcas destaca también el desigual nivel relativo de los precios en poder de compra de las provincias españolas y destaca que el nivel de bienestar de las familias españolas está "profundamente afectado" por la desigualdad existente entre los precios de los bienes y servicios consumidos por los hogares.
En cuanto al desarrollo económico regional, la Fundación señala que cinco autonomías sobrepasan "significativamente" el desarrollo medio español (Madrid, País Vasco, Navarra, Aragón y Cataluña), mientras que tres comunidades españolas (Murcia, Extremadura y Andalucía) están más retrasadas en PIB por habitante.
Actividad, empleo y paro
Por otro lado, Funcas hace referencia a las tasas de actividad por provincias en 2006 y señala que la mayor tasa se registró en las regiones con un alto desarrollo o con una capacidad expansiva superior a la media nacional, como Almería, Baleares, Gerona y Alava, mientras que las menores se situaron en regiones en declive o con un bajo nivel de expansión, como Zamora, León, Orense y Lugo.
Además, Funcas indica que el menor desempleo se dio en 2006 en provincias poco expansivas, pero con un bajo crecimiento de la población (Huesca, Teruel, La Rioja y Navarra), frente a la mayor tasa de paro, que se situó en las provincias andaluzas, Badajoz, Salamanca y Ceuta y Melilla.
Respecto al empleo, la publicación considera que el mayor crecimiento del empleo durante el sexenio 2000-2006 se dio en la región mediterránea del Nordeste y correspondió a Almería, Murcia y Granada, así como a algunas provincias andaluzas costeras como Málaga y Huelva y a provincias aisladas como Guadalajara, Tenerife, Baleares y Toledo.
En cuanto al menor crecimiento del empleo, se detectó, fundamentalmente, en las provincias fronterizas con Portugal y en Zamora, Tarragona, Guipúzcoa, Palencia y Huesca.
Población
Desde la óptica demográfica, el hecho más relevante para Funcas a lo largo del sexenio 2000-2006, fue la variación de la población provincial "profundamente afectada" por la inmigración extranjera, ya que la evolución de la población residente en España creció un 11,62 por ciento en este periodo y un 2,06 por ciento sólo en 2006.
Las provincias con mayor densidad de población en 2006 fueron Madrid, Barcelona y Vizcaya, seguidas de Guipúzcoa, Alicante y Santa Cruz de Tenerife. Por el contrario, las que menos densidad de población registraron fueron Soria, Teruel, Cuenca, Huesca, Guadalajara y Zamora.