
Desde julio hasta diciembre, la Estación Meteorológica de Agoncillo registró un total de 65,5 litros de agua por metro cuadrado, cuando la media de los últimos 30 años para este mismo periodo se sitúa en 182 litros. Otro dato muy significativo: la cantidad de agua caída en el último semestre es bastante menor a la registrada tan solo durante el mes de junio de este año, cuando cayeron 85,3 litros por metro cuadrado. Junio fue de hecho el último mes en el que los riojanos vieron llover con fuerza. A partir de ahí, ningún mes ha sobrepasado los 25 litros, con especial mención a noviembre (que registró sólo 6,6 cuando la media histórica es 36) o diciembre (con 11,6 cuando la media es 37).
Como no podía ser de otra manera, los pantanos de la región se encuentran bajo mínimos, en especial el González Lacasa, que cuenta con 6 hectómetros cúbicos, de los 33 que tiene de capacidad, lo que significa que está al 18%. El de Mansilla cuenta con 13 hectómetros cúbicos frente a los 68 de su capacidad total, lo que supone un 19%, cuando hace un año por estas mismas fechas estaba al 74%.
Jesús Ruiz Tutor, jefe del servicio de Planificación Hidráulica del la Consejería de Medio Ambiente, dice que no es el momento de crear alarma pero se confiesa preocupado. «Si esto continúa así -admite- en marzo o abril habría que pensar a comenzar a restringir el uso de agua para riego».












