
EN RESUMEN
El edil aseguró que es posible tener flores en estas fechas del año, dado que las entidades privadas sí las tienen en sus espacios verdes. Y también que el vivero municipal está dotado de una cámara de germinación en la que es posible controlar las condiciones para contar con las distintas especies, tales como pensamientos, margaritas africanas, violetas o coles, que aguantan temperaturas de hasta ocho grados bajo cero.
Y, de todos los espacios sin flores, destacó la conocida 'ñ' del Parque de San Miguel. A su juicio, este parterre es un «símbolo» de la ciudad, y por ello debe tener flores todo el año. «Además, pagamos un servicio que incluye estos costes», agrego Ruiz Tutor. En fotografías, mostró el aspecto sin flores de otros lugares de la ciudad, como el monumento a La Madre, frente a la estación de autobuses, o los jardines de El Espolón.
«Más allá de la estética», la ausencia de flores es «una de muchas cosas que son pequeñas por sí solas pero importantes en conjunto y un indicador de la gestión de la ciudad», consideró el concejal, quien, además, estimó un error contratar el mantenimiento de los jardines de la ciudad en un único lote.













