La dinámica que se sigue en este servicio es muy sencilla: tras la operación, se lleva a los pacientes a esta unidad específica, en la que 'despiertan' de la anestesia y se les mantiene vigilados hasta unas ocho horas.
Una vez estabilizado el paciente tras la intervención y bajo estrecha vigilancia médica, se les envía a su domicilio con las recomendaciones de los cuidados necesarios para la recuperación.
El mismo servicio se encarga, en las siguientes 24 horas de la operación, de telefonear a los familiares para ver la evolución del paciente y, en caso de que no sea positiva, que vuelva al Hospital. Para lograr que el servicio funcione adecuadamente, Salud dispone de treinta profesionales. Se trata de 17 enfermeras, ocho auxiliares, dos administrativos y diversos celadores












