El tema ha sido desde el principio muy extraño porque lo que se está pidiendo a los propietarios, que ya abonaron en su día el IVA (que grava la primera transmisión) es que vuelvan a pagar por el mismo concepto una segunda transmisión (la del ITP) cuando la operación de compra no deja de ser única.
De todas formas, lo que más me sorprende es que, después de un mes de silencio público, y sin que el Gobierno regional haya contestado aún públicamente a las reiteradas quejas municipales sobre el distinto trato a unos y otros logroñeses, el PP utilice ahora un argumento como el empleado por la diputada Lourdes González. Porque lo dicho el otro día viene a ser lo mismo que proponer que pague los impuestos su tía, ya que, mientras no nos descubra un inspector, todo el monte fiscal es orégano.
Lo que yo pienso es que si la ley requiere esa doble imposición, al margen de injusta, debería ser igual para los propietarios de La Cometa que para los de Las Chiribitas, haya o no inspección de por medio. Ahora bien, si la ley está sujeta a la interpretación en función de quien gobierne la ciudad (con los míos no hay que pagar y con los otros, sí) en buenas manos estamos.












