
Sin embargo, otros estudiosos designan como promotores de esta tradición a los romanos, quienes celebraban a principios de año una fiesta en honor al dios Jano en la que se degustaban pasteles esféricos que contenían un premio en su interior. De hecho, el que consiguiera encontrarlo sería coronado simbólicamente como 'rey por un día'. A España esta tradición llegó sin legumbre y la sopresa la protagonizaba una moneda, que se cambió después por una figurita: el que la consiguiera tendrá suerte todo el año y el agraciado con la haba (introducida después) pagará el delicioso pastel.
El roscón es un dulce típico de las fiestas navideñas que se come en distintos países de tradición católica (España, México, Portugal o Francia). En las pastelerías se encuentran roscones tradicionales, con la masa de siempre, y desde hace unos años,rellenos de nata o trufa, o bien de crema pastelera o cabello de ángel, todo depende de los gustos de cada uno.





