Después de un año especialmente trágico como el 2002 en el que se produjeron hasta 19 fallecimientos bien 'in itinere' o en el propio tajo, la estadística se moderó relativamente en el 2003 con una decena de fallecimientos. El siguiente ejercicio se elevaron a once, un año más tarde volvieron a repuntar hasta 18 y sólo en el 2006 se constató una leve disminución con seis trabajadores muertos.
La situación, avivada por el trágico suceso registrado ayer mismo en las obras de acceso al Hospital San Pedro, ha provocado una contundente llamada a la reflexión por parte de los principales sindicatos riojanos. «Lamentablemente, empezamos el 2008 igual que acabó el 2007, lo cual demuestra que ha cambiado poco o nada en la política sobre prevención de accidentes laborales», apunta el secretario general de CCOO, Carlos Ollero. En este sentido, la central exige a la Administración «que ponga todos los medios necesarios» para atajar esta lacra y lamenta la posición de la patronal y su «insistente crítica» al acuerdo sindical con la Fiscalía encaminado en esta misma dirección.
El secretario general de UGT, Javier Granda, apunta en la misma dirección. «Por desgracia, accidentes como éste nos dan la razón y ponen en cuestión la actitud reticente y hasta escandalosa que muestra la FER cuando los sindicatos intentamos aunar esfuerzos con la Fiscalía». Granda no descarta incluso tomar «algún tipo de medida» a partir de la próxima semana.












