
Marina , que recurre a filósofos, pensadores y científicos tan diferentes como Sófocles, Spinoza, Freud y Marx para sustentar sus ideas, puso de manifiesto que la obra «analiza y estudia la cultura del deseo, que durante milenios y en todas las culturas y religiones ha sido reprimida o vista como una esclavitud o fuente de problemas».Las cosas han cambiado profundamente en las últimas décadas y ahora «en la sociedad opulenta y consumista en la que vivimos el deseo es glorificado. Ha habido un cambio radical. Primero se produce y luego, a través de la publicidad, se crea en la gente la necesidad de lo producido».
Destacó que "«después de tantos años diciendo que el deseo esclaviza, ahora resulta que decimos que el deseo es la gran liberación».





















