Un momento de la presentación del certamen musical. / Díaz Uriel.
El Ayuntamiento de Logroño y la escuela de rock Musicalia han convocado la segunda edición del concurso para grupos musicales "Rioja&Rock", que repartirá 1.800 euros en premios. El concejal de Juventud de Logroño, José Luis Prado, y el director de esta escuela, Rafael Ibarrula, han presentado hoy en rueda informativa este certamen, dirigido a grupo de la región y a municipios limítrofes.
El año pasado se recibieron 45 maquetas, 25 de La Rioja y el resto de fuera, que se excluyeron del concurso, mientras que el ganador fue el grupo alfareño Infamia. Los grupos interesados tienen que enviar sus maquetas antes del 15 de enero a "La gota de leche", Musicalia, Musical Ochagavía o Sonosfera (un estudio de grabación situado en Calahorra).
En cada maqueta se incluirán dos temas propios, de cualquier estilo musical, en soporte DVD, CD o casete. Un jurado elegirá entre todos los participantes a quince grupos, entre los que no podrán figurar los ganadores del año pasado o formaciones que ya tengan un contrato discográfico.
El último sábado de mes entre enero y mayo de 2008, la sala Biribay Jazz Club acogerá conciertos de tres grupos, que dispondrán cada uno de media hora para actuar. El jurado y los asistentes a los conciertos elegirán a los tres grupos finalistas, que actuarán en el mes de junio en un espacio cedido por el Ayuntamiento.
El ganador recibirá 800 euros en metálico, 400 en instrumental musical y la grabación de un tema en el estudio Sonosfera; el segundo obtendrá 600 euros en dinero y 200 en instrumentos; y el tercero, 200 euros. Además, la cadena local Popular Rioja TV emitirá un reportaje y hará una entrevista a cada uno de los grupos.
Prado incidió en que esta actividad servirá para promocionar el trabajo de los grupos locales, ya que lo que más demandan es oportunidades para actuar en directo. Todo el desarrollo del concurso se colgará en la página web www.gruposriojanos.com.
Ibarrula consideró que el gran auge de grupos musicales se debe, en parte, a la desaparición de las tradicionales orquestas que actuaban en las verbenas de los pueblos, ya que ahora están de moda las discotecas móviles.