- ¿Cómo le dio por estas 'grandes' cosas?
- Soy panadero de toda la vida. Un día, en mi tierra, La Coruña, me dio por hacer cosas grandes. Primero, empanadas, y, luego, bocadillos. El más grande que hice tenía unos 40 metros, y en Santo Domingo ha sido de 50. También tengo el récord de la empanada: hace dos años, en Pontevedra, hice una de harina de maíz de 134 metros.
- ¿Qué anchura tienen los bocadillos?
- Como una barra normal, para que la gente pueda comerlos.
- ¿Cuál es el proceso para elaborar un bocadillo de este tamaño?
- Hay que estirar la masa, que, en este caso he usado unos 150 kilos, y que no se rompa. Montar el horno portátil sobre la mesa en la que está la masa, calcular qué punto de calor necesita y pasarlo dos o tres veces por el bocadillo.
- ¿Le llaman mucho para hacer estas cosas?
- Sí, me llaman, pero yo gano más dinero en las ferias medievales y mercados que andando ahí con cacharros para arriba y abajo. No es lo mismo hacer mil barras que un bocadillo gigante, ya que hay que hacerlo en una pieza sola y para eso se requieren máquinas específicas y más personal que te ayude.
-¿Tiene en mente algún nuevo récord?
-A largo plazo. Cuando me jubile pienso hacer algo bestial...











